7 de abril de 2012

Si sólo pudieses ver lo que yo puedo ver, entenderías por qué te amo tan desesperadamente..
Odio que la gente no sea sincera. Y más cuando hay confianza.. Pensar que es algo que se tarda tanto en conseguir y que puede irse más rápido de lo que tarda un celular en caerse. Sé que a muchos les ha pasado, y me incluyo. Me gustaría poder reconstruir la confianza perdida con un par de personas, aunque sé que jamás podría volver a ser todo como antes. Igual, estoy bien. Soy feliz así. Creo..
Cuando no sabés a dónde vas, cualquier camino puede servir.. Da miedo partir. Da miedo volver. Las preguntas, las respuestas dan miedo. Si no sabés hacia dónde vas, lo mejor es dejarte llevar, como flotando en el viento. A veces hay que desprenderse del equipaje, y como una pluma, dejarse llevar por el viento. "Para que a cada paso, un paisaje, una emoción o una contrariedad nos reconcilien con la vida pequeña, y su muerte pequeña”. Para que un día nos queden unos cuantos recuerdos, para poder decir “estuve en tal recodo”, para poder decir “estuve en tal pasión”, para poder decir “estuve en tal pueblo fantasma, en tal amistad, haciendo tal cosa”. Para poder decir “yo estuve ahí”. Para poder hacer todo eso, es necesario no temerle a partir, ni a volver. Porque estamos en una encrucijada de caminos que parten y que vuelven, si no sabemos hacia dónde ir, hay que dejarse llevar por el viento.  El viento lleva, y a la vez trae. El viento nos puede llevar a lugares insospechados. Flotando en el aire, están todas las preguntas y todas las respuestas. Y flotando en el viento, iremos a donde debamos ir.
La puta madre, volví, después de haber desaparecido dos meses..