Nadie sabe cuántas veces me he sentado en mi cama y lloré, cuántas veces perdí la esperanza, cuántas veces me han defraudado. Nadie sabe cuántas veces he tenido que contener las lágrimas, cuántas veces me he sentido como si estuviera a punto de estallar, pero no sucede, sólo por el bien de los demás. Nadie sabe los pensamientos que pasan por mi cabeza cuando estoy triste, lo terrible que realmente son. Nadie me conoce, y eso es lo que más odio.
17 de diciembre de 2011
7 de diciembre de 2011
5 de diciembre de 2011
El camino de la vida es rocoso y tú también puedes tropezar, así que mientras apuntas con tus dedos alguien te está juzgando. No dejes que ellos te cambien o que te reorganicen, tenemos una vida para vivir. Ellos dicen que sólo el más apto de los más aptos sobrevivirá sobrevivir. No te hará falta tu agua hasta que tu pozo esté seco, no importa cómo lo trates, el hombre nunca estará satisfecho.
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